En la gestión de infraestructuras críticas, el envejecimiento de los sistemas de impermeabilización es un riesgo latente que muchas organizaciones posponen debido al temor a los altos costos de demolición y las paradas operativas prolongadas. Sin embargo, la ingeniería moderna ofrece una alternativa técnica superior: el overlining. Esta técnica de sobre-revestimiento permite restaurar la integridad total de la protección del suelo sin necesidad de retirar el revestimiento original, transformando una infraestructura obsoleta en un sistema de contención de vanguardia.
El Desafío de la degradación de barreras antiguas
Muchos sistemas de contención instalados hace 20 o 30 años fueron diseñados bajo normativas menos exigentes que las actuales. Con el tiempo, factores como el agrietamiento por estrés ambiental, la degradación termo-oxidativa y los daños mecánicos comprometen la capacidad de una geomembrana de HDPE para actuar como una barrera efectiva.
Cuando una barrera falla, el riesgo de filtración hacia el subsuelo aumenta exponencialmente. En el pasado, la solución estándar era la remoción total: vaciar el depósito, retirar el material dañado, reparar la subrasante y realizar una nueva instalación de geomembrana. Este proceso no solo es costoso, sino que genera una cantidad masiva de residuos plásticos contaminados que deben ser gestionados. El overlining rompe este paradigma al utilizar el sistema antiguo como una capa de soporte estratégica.
Ingeniería del overlining: componentes y metodología
El éxito de un proyecto de sobre-revestimiento no reside solo en colocar una capa sobre otra; requiere un diseño de ingeniería que considere la gestión de fluidos y gases atrapados.
1. Preparación y evaluación del sistema base
Antes de proceder, es vital realizar una limpieza profunda del revestimiento existente. Se deben identificar zonas con acumulaciones de líquidos o gases (conocidas como burbujas). SAI utiliza equipos de diagnóstico para evaluar si la estructura soporte sigue siendo mecánicamente apta para recibir el nuevo peso y las tensiones del sistema.
2. Capas de Transición y Geotextiles
Instalar una nueva geomembrana directamente sobre una vieja puede generar fricción y punzonamiento si existen grietas rugosas en el material original. Por ello, se interpone un geotextil de protección de alto gramaje. Este componente actúa como un colchón y, en muchos casos, como una capa de drenaje que permite que cualquier residuo de humedad entre las capas migre hacia los puntos de recolección, manteniendo la durabilidad de la nueva geomembrana intacta.
3. Selección de la nueva barrera: ¿HDPE o BGM?
Dependiendo de la aplicación, el nuevo sistema puede variar:
- Geomembrana HDPE: Ideal por su resistencia química y económica en grandes extensiones.
- Geomembrana bituminosa: Su excepcional flexibilidad y bajo coeficiente de expansión térmica la hacen perfecta para rehabilitar depósitos con pendientes pronunciadas o geometrías irregulares donde el HDPE podría sufrir excesiva tensión.
El rol crítico de la soldadura en rehabilitación
La soldadura de revestimientos de geomembrana en proyectos de overlining es técnicamente más compleja que en obras nuevas. Los técnicos deben realizar uniones herméticas no solo entre los nuevos paneles, sino también sellos mecánicos perimetrales contra estructuras de concreto existentes (muros, pedestales de bombas o tuberías).
SAI utiliza soldadura de doble cuña para las uniones largas y soldadura de extrusión para los detalles críticos de los pasamuros. Cada centímetro de soldadura es sometido a pruebas no destructivas para asegurar que la nueva protección del suelo sea impenetrable. Al ser instaladores certificados por la IAGI, garantizamos que el factor humano no sea el punto débil del sistema.
Ventajas económicas y de sostenibilidad
Desde una perspectiva del costo del revestimiento, el overlining reduce drásticamente los gastos logísticos. Al no tener que transportar toneladas de material viejo a vertederos de residuos peligrosos, el presupuesto se puede reinvertir en materiales de mayor calidad o en sistemas de detección de fugas de última generación.
Además, este enfoque se alinea con las políticas de economía circular y ESG (Environmental, Social, and Governance). Al extender la vida útil de una fosa o un cubeto de contención secundaria por otros 30 años sin generar escombros, las empresas demuestran un compromiso real con la sostenibilidad ambiental global.
Casos de uso globales en overlining
- Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales: Rehabilitación de lagunas de aireación donde el revestimiento original ha perdido su flexibilidad.
- Terminales Petroleras: Refuerzo de la contención secundaria en cubetos donde el hormigón ha presentado fisuras estructurales.
- Minería: Sobre-revestimiento de canales de solución donde la abrasión ha desgastado el espesor del revestimiento primario.
La rehabilitación mediante overlining es la respuesta de la ingeniería moderna a la necesidad de seguridad ambiental con eficiencia financiera. No se trata simplemente de un "parche", sino de una actualización tecnológica completa de la infraestructura de contención. En SAI, combinamos la mejor selección de materiales con una instalación de geomembrana de precisión para asegurar que sus activos más críticos sigan operando bajo los más altos estándares de protección del suelo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
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¿Cómo se gestionan los gases atrapados bajo el nuevo revestimiento?
Se instalan sistemas de venteo pasivo o activo. Estos conductos permiten que el aire o gases de descomposición escapen sin levantar la nueva geomembrana, evitando fallas mecánicas por tensión. -
¿Qué vida útil se puede esperar de un overlining?
Si se utiliza una geomembrana de HDPE de alta calidad y una instalación certificada, el sistema puede ofrecer una durabilidad de más de 30 años, igualando o superando a una instalación nueva. -
¿Se requiere un permiso ambiental especial?
Generalmente, al tratarse de una mejora en la seguridad ambiental y no de una nueva construcción, los procesos de permisos suelen ser más ágiles que los de una obra civil completa.

