En el panorama actual de crisis climática que afecta a gran parte del mundo, la gestión del agua y la energía ha dejado de ser un tema operativo para convertirse en una prioridad estratégica. En regiones donde el estrés hídrico es una realidad diaria, permitir que el agua almacenada en reservorios se pierda por evaporación es, en términos financieros, una fuga de capital. Aquí es donde la instalación de geomembrana como cubiertas flotantes emerge como la solución técnica más avanzada y rentable.
SAI lidera la implementación de sistemas de cubiertas flotantes que no solo protegen el recurso hídrico, sino que también abren la puerta a la generación de energía limpia mediante la captura de biogás.
En climas áridos o semiáridos, un reservorio abierto puede perder una gran cantidad de su volumen anual debido a la evaporación. Para una operación agrícola o minera, esto representa una ineficiencia masiva. Además de la pérdida de volumen, la evaporación concentra las sales y minerales en el agua restante, degradando su calidad y aumentando los costos de tratamiento.
Para una cubierta flotante, la elección del material es distinta a la de un revestimiento de fondo. La cubierta debe ser flexible para subir y bajar con el nivel del agua y extremadamente resistente a la radiación UV directa.
En SAI, solemos recomendar el uso de una geomembrana HDPE con aditivos especiales de resistencia térmica o, en casos de geometrías complejas, polietileno lineal de baja densidad (LLDPE) por su mayor capacidad de elongación. La durabilidad de estos sistemas depende críticamente de la instalación, ya que las costuras deben soportar tensiones mecánicas constantes debido al viento y al movimiento del agua.
En el sector de tratamiento de aguas residuales industriales y agroindustriales (como granjas porcinas o plantas de procesamiento de alimentos), las cubiertas flotantes cumplen una función adicional: el control de olores y la captura de metales.
Al instalar una cubierta hermética sobre una laguna anaerobia, los gases generados (principalmente metano) quedan atrapados. SAI diseña e instala el sistema de recolección de gas bajo la membrana, permitiendo que ese biogás sea conducido a una antorcha para su quema controlada o, mejor aún, a un generador para producir electricidad.
Uno de los errores más comunes en la instalación de cubiertas flotantes por empresas no certificadas es subestimar la fuerza del viento. Una cubierta sin un sistema de lastre y venteo adecuado puede actuar como una vela gigante, arrancando los anclajes perimetrales.
El equipo de SAI calcula con precisión la carga de viento y utiliza sistemas de pesas y flotadores internos que mantienen la membrana en contacto con el agua, minimizando el "efecto de aleteo" que reduce la vida y durabilidad de la geomembrana.
Las cubiertas flotantes representan la frontera final en la optimización de reservorios. Al elegir a SAI para su instalación de geomembrana, usted está invirtiendo en una tecnología que se paga sola mediante el ahorro de agua y la posible generación de energía. En un mundo con recursos limitados, cubrir sus activos no es una opción, es una necesidad competitiva.