Las terminales de almacenamiento de hidrocarburos representan uno de los mayores riesgos de contaminación puntual de suelos. Los "bund walls" o diques de retención deben ser capaces de contener el volumen total del tanque más grande en caso de ruptura catastrófica, manteniendo el suelo circundante completamente aislado.
No todas las geomembranas son adecuadas para el contacto con hidrocarburos. Mientras que el HDPE es estándar, en aplicaciones donde se manejan combustibles específicos o químicos agresivos, un revestimiento de geomembrana bituminosa o materiales especializados con recubrimiento de fluoropolímeros pueden ser necesarios.
La protección del suelo en estas instalaciones requiere que la barrera no solo sea impermeable, sino que no se degrade ante la exposición prolongada a solventes. La integridad del sistema depende de una instalación de geomembrana que selle perfectamente contra las bases de hormigón de los tanques.
La instalación en terminales existentes suele realizarse en espacios reducidos y con múltiples interferencias de tuberías. Esto exige una maestría en la instalación manual de geomembrana o por extrusión, donde el técnico debe garantizar un sello hermético en ángulos difíciles y uniones con otros materiales.
Un sistema de contención secundaria en una terminal de combustible es una póliza de seguro ambiental. La elección del socio de instalación es tan importante como la del material, ya que un error en el detalle más pequeño puede comprometer toda la zona de resguardo.
Sí, en la mayoría de las jurisdicciones internacionales, el suelo desnudo o el hormigón sin revestir no se consideran barreras de contención secundaria adecuadas debido a su porosidad.
Limpieza de sedimentos y revisiones periódicas de las soldaduras expuestas.