En los polos industriales de América Latina —desde plantas de procesamiento químico hasta complejas operaciones mineras— la solución “estándar” suele ser insuficiente. Cuando un sistema de contención debe almacenar ácidos agresivos, líquidos a alta temperatura o compuestos orgánicos volátiles (VOCs), la selección de la geomembrana se convierte en una decisión científica de alto riesgo.
Elegir el material incorrecto no solo provoca una filtración; puede causar degradación química, donde el revestimiento literalmente se disuelve, se vuelve frágil o pierde su resistencia mecánica con el tiempo. En SAI, aportamos la experiencia técnica necesaria para alinear la ciencia de materiales con el perfil químico específico de tu proyecto.
La geomembrana de HDPE (Polietileno de Alta Densidad) es la más utilizada en el mundo por una buena razón: ofrece excelente resistencia a una amplia gama de ácidos, bases y sales. Es la opción preferida para rellenos sanitarios y la mayoría de las pilas de lixiviación minera.
Sin embargo, el HDPE tiene limitaciones:
Para entornos donde el HDPE puede no ser suficiente, SAI ofrece alternativas especializadas.
Para proyectos que requieren resistencia extrema a perforaciones o que operan a altas temperaturas, la geomembrana bituminosa suele ser superior. Las BGM consisten en un geotextil no tejido de poliéster impregnado con betún.
Ventajas: Tienen un coeficiente de expansión térmica muy bajo, lo que las hace más estables ante variaciones de temperatura, y ofrecen alta resistencia a perforaciones en subrasantes rugosos.
El LLDPE es más flexible que el HDPE. Se utiliza cuando el área de contención tiene geometrías irregulares o se espera asentamiento diferencial del terreno. Su elevada elongación multiaxial le permite deformarse sin romperse.
El Polipropileno Flexible (fPP) es ideal para aplicaciones expuestas a largo plazo y ofrece excelente resistencia a ciertos químicos que pueden afectar al polietileno. El PVC se emplea en revestimientos de túneles o aplicaciones industriales muy específicas, gracias a su facilidad de soldadura en espacios reducidos.
| Tipo de Químico | HDPE | LLDPE | Bituminosa (BGM) |
| Ácido sulfúrico (minería) | Excelente | Excelente | Buena |
| Residuos municipales | Excelente | Excelente | Excelente |
| Diésel / Combustibles | Moderado | Pobre | Excelente |
| Alta temperatura (>60 °C) | Pobre | Pobre | Excelente |
| Bases / Cáusticos | Excelente | Excelente | Buena |
En regiones con radiación solar extrema o procesos industriales con líquidos calientes, la temperatura es una variable crítica. El calor acelera el envejecimiento de los polímeros mediante la oxidación. En SAI verificamos que los materiales seleccionados tengan altos valores de OIT (Tiempo de Inducción a la Oxidación), garantizando que la durabilidad y vida útil de la geomembrana se mantengan incluso en el calor extremo del Atacama o de zonas tropicales.
La resistencia química es tan fuerte como su punto más débil: la costura. En ambientes extremos, SAI aplica parámetros especializados de soldadura de geomembranas. Por ejemplo, en climas fríos o con alta humedad, nuestros técnicos certificados por IAGI ajustan precalentamientos y velocidades de soldadura para asegurar que la unión molecular no se vea comprometida por el entorno.
En contención química no hay lugar para suposiciones. Una incompatibilidad entre el fluido y el liner garantiza el fracaso. El rol de SAI es actuar como tu consultor técnico, analizando la química y las condiciones del sitio para recomendar el polímero y el protocolo de instalación adecuados que aseguren impermeabilidad total. No solo instalamos plástico: instalamos una barrera química respaldada por ciencia.